Padres de la Animación I: Émile Raynaud


Voy a comenzar diciendo de qué voy a hablar exactamente. Digo esto porque al decir la palabra animación puedo acabar incluyendo bastantes cosas. Y es que hay técnicas de animación que ya Blackton o Segundo de Chomón aplicaron a algunas de sus primeras películas. Lo que pretendo mostrar en las siguientes entradas es lo que comúnmente se conoce como dibujo animado, cartones, cartuns, cartoons o cualquier palabra que se nos ocurra dentro de la a veces babélica comunidad castellanohablante, para definir algo aparentemente simple: la animación de dibujos.



Dicho esto comienza la serie. Y el primero es
Émile Reynaud, precursor de los dibujos animados. Digo precursor porque los suyos fueron hechos antes de la invención del cinematógrafo que es el disparo de arranque del cine como tal.

Tampoco contaré mucho de su vida. Llamaré, eso sí, la atención sobre el hecho de que, olvidado y en la ruina, terminó sus días en un hospicio. Dicen que loco. Cosa esta que no será ni la primera ni la última vez que ocurra pero que, saber de este tipo de finales en creadores que pasan a la posteridad, guarda siempre algo de poesía sucia o realismo lírico, según como quiera o pueda cada uno tomarse la noticia. Lo irónico del asunto es que fue el cinematógrafo el que le arruinó.

Reynaud ha pasado a la posteridad porque, en primer lugar, inventó el
praxinoscopio a partir de su intención primera de mejorar los ya existentes fenaquistiscopio y zoótropo. De todos ellos se encuentra información un poco más detallada en los enlaces. Tan solo resaltar que todos estos inventos fueron comercializados como pequeños juegos ópticos infantiles.



En 1888 Reynaud dio un paso más en su invento y patentó el
teatro óptico. En terminos generales (y hablando muy mal y pronto), se puede decir que dicho invento era un praxinoscopio mucho más grande, diseñado para mostrar imágenes en movimiento a un público amplio. De esta forma Reynaud unió a su inventiva su cierto talento para dibujar y concibió el espectáculo Pantomimas Luminosas.

Los únicos dibujos animados que han perdurado de Raynaud los traigo hoy hasta aquí. Son Pobre Pierrot y Alrededor de una caseta de baño. El resto se perdió, no sin que antes el pobre Reynaud ayudara a ello, arrojando la mayoría al Sena. Ignoro si fue esto causa, síntoma o consecuencia de su locura.


¡POBRE PIERROT!- Pauvre Pierrot!,(1892)

Esta animación es uno de los títulos que se mostraron el 28 de octubre de 1892 en el
Museo Grévin de París donde Raynaud fue contratado con su espectáculo. Las otras animaciones de las Pantomimas Luminosas que se empezaron a mostrar aquel día fueron Clown et ses chiens (1892) y Un bon bock (1888). Ambas como ya he dicho se perdieron. Sin embargo las tres pasaron a la historia por ser los primeros dibujos animados. Más aún, los primeros en ser "proyectados" públicamente. Bien es cierto que oficialmente el cine aún no había nacido y por eso muchos historiadores sitúan el verdadero nacimiento de los dibujos animados con Blackton o Cohl, según patria y simpatías.

¡Pobre Pierrot!, al igual que los otras dos animaciones, contaba con el acompañamiento musical de
Gaston Paulin. Además Reynaud, desde un lugar escondido detrás del teatro óptico, se encargaba de complementar lo que se veía con efectos sonoros durante alrededor de un cuarto de hora. El éxito fue indiscutible ya que Reynaud llegó a prograrmar hasta 12 proyecciones al día practicamente durante dos años.

En esta animación vemos como
Arlequín coquetea con Colombina. Hasta que hace aparición el pobre Pierrot, que además de sufrir el inicial desinterés de su amada, también ha de soportar las bromas de Arlequín.

Son dibujos simples, con una historia simple, pero todo muy colorista e ingenuamente bello. Juzguen ustedes mismos.





ALREDEDOR DE UNA CASETA DE BAÑO- Autour d'une cabine,(1895)

El éxito de las Pantomimas Luminosas estrenadas en 1892 había sido un éxito. Un éxito que se prolongó durante dos años, al cabo de los cuales hubo un parón, debido a que los materiales necesarios para el espectáculo se había resentido y necesitaban reparación. Fue en este paréntesis que Reynaud realizó dos animaciones más: Revé au cabin du feu (1895) y Autour d'une cabine. Huelga decir, aunque lo repito, que la primera de estas dos se perdió.

Con estas dos nuevas animaciones el espectáculo se reanudó en 1895.

Alrededor de una caseta de baño de nuevo entra en el terreno de la comedia y, aunque visto desde hoy en día estos dibujos animados de menos de dos minutos de duración resulten tremendamente ingenuos, en aquella época la pequeña trama tenía pequeñas connotaciones
"picantes" desde un punto de vista humorístico. Por otra parte los dibujos resultan nuevamente delicados y coloristas.

Pasen y vean.





Hay que terminar diciendo que al poco tiempo, al teatro óptico de Reynaud le surgirá un competidor inapelable e imposible de batir: el cinematógrafo de los hermanos Lumière. De esta forma el interés en Pantomimas Luminosas irá decayendo y finalmente en 1900 el Museo Grevin decidirá terminar el contrato con Reynaud, comenzado ocho años antes. A partir de ahí la vida de este creador e inventor se complicará. Pauvre Reynaud!